Día 17: De Gorges du Verdon a Carcassonne

De Gorges du Verdon a Carcassonne. Visita a la ciudad medieval, con sus castillos, torreones, murallas, callejuelas, etc. Imprescindible!

Amanecemos tranquilos, sin prisas, con ganas de estirar las sensaciones que sólo se viven cuando estamos de vacaciones.
Aún nos ha dado tiempo de aprovechar un poquito los toboganes de la piscina del camping y de hacer una pequeña excursión: la cascada Sillans. Bonita. Pero de esas que sólo se pueden apreciar sin tocar, poniendo a prueba al resto de los sentidos porque el baño está prohibido. Hasta tiene vigilante de seguridad!!!

Después de comer, emprendemos viaje hacia Carcassonne. Es una pena que se acabe, pero lo hacemos a lo grande, porque Carcassonne es:”Buah! Soberbia.
Nos alojamos en un camping que se encuentra a quince minutos andando de la cité. Así que es una gozadica poder dejarlo todo allí e ir acercándonos dando un paseo para poder ver la ciudad al atardecer.

Lo primero que nos llama la atención son los círculos amarillos concéntricos con los que han creado la obra que conmemora el 20 aniversario de la inscripción de la ciudad como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y que es obra de Varini.
Tranquilos todos! Es temporal. Porque, aunque tiene su puntazo y conforme más los miras, mejor te caen los circulitos, la realidad es que la ciudad ya por si misma es de obligada visita.

Carcassonne la recorres, la vives y hace que se te dispare la imaginación hacia tiempos medievales y sientes que estás recorriendo Historia. Además hay un montón de sitios con encanto para cenar o picotear y con precios, parece, bastante asequibles.

Carcassonne es en definitiva un lugar que no defrauda, como de cuento de hadas; con sus torres, sus tres kilómetros de murallas, almenas, su puerta Narbona, su catedral gótica con sus gárgolas e impresionantes vidrieras… Es para callejearla. Preciosa toda ella.

Salud y charcos donde saltar.

Leer Post Relacionados
Síguenos en @Instagram